Quistes renales

¿Qué son los quistes renales?

La nefrona es la unidad funcional del riñón. La nefrona, anatómicamente, se compone de un filtro, el glomérulo y de los túbulos que llevan la orina a través de la pelvis renal. De esta, a través del uréter, la orina llega hacia la vejiga. Los quistes renales son dilataciones de alguna porción de la nefrona.

Ellos se desarrollan y crecen por:

  • aumento de la presión dentro del riñón,

  • aumento del gradiente de las soluciones salinas que bañan la nefrona y

  • las obstrucciones de grados variados, que ocurren en cualquier lugar de la nefrona.

Estas condiciones favorecen el paso de los líquidos para los lugares frágiles de la nefrona, entrañando la formación de quistes. Durante la formación de los quistes, hay siempre crecimiento de células que forran todas sus paredes. También hay aumento de intercambio de líquidos, semejantes al plasma, que terminan por rellenar el quiste. De esta manera, los quistes tienen paredes celulares delgadas y están llenos de un líquido semejante al plasma que puede contener algunas sustancias semisólidas. Los quistes pueden producirse en uno o en ambos riñones y son, casi siempre, en pequeño número y de tamaño menor de 3 cm.

Cuando el riñón está repleto de incontables quistes, de tamaños variables, se llama riñón poliquístico. Las causas de la formación de los quistes pueden ser heredadas o adquiridas.

¿Cómo se diagnostican?

La manera más eficiente para encontrar los quistes renales es la ecografía abdominal y renal, que permite ver el tamaño de los riñones y de los quistes y las complicaciones obstructivas.

 

¿Cuál es el tratamiento?

  1. Quistes renales adquiridos. No existe tratamiento específico; todo depende de los signos y síntomas que presente el paciente. El portador del quiste debe ser seguido anualmente para prevenir eventuales complicaciones (hematuria, cálculo, infección) y evitar que algunos quistes con crecimiento exagerado puedan provocar obstrucción y daño al parénquima renal. La mayoría de ellos acompaña a la persona por toda la vida, sin causar problema médico.

  2. Quistes renales hereditarios. Los pacientes deben realizarse periódicamente ecografía y pruebas de laboratorio a fin de evitar complicaciones. Se trata de evitar la evolución hacia la insuficiencia renal crónica, tratando la hipertensión y las complicaciones vasculares y obstructivas. Se busca mantener el paciente sin infección urinaria y disminuir la acumulación de líquidos dentro de los quistes, con uso de expoliadores de sodio. Cuando los quistes crecen mucho, se puede realizar punciones renales de drenajes para vaciamiento.

 

¿Qué complicaciones pueden tener?

Las principales complicaciones de la enfermedad quística renal son la hipertensión, poliglobulia (mucha sangre), litiasis, infección urinaria, obstrucciones renales por crecimiento exagerado, fracturas del riñón e insuficiencia renal.