Síndromes edematosos

¿Qué son los síndromes edematosos?

El edema puede ser definido como la presencia de líquido en exceso en el espacio intersticial del cuerpo, y requiere de dos elementos básicos para su formación: una alteración de la hemodinámica capilar, y retención de sodio y agua por el riñón.

Se puede clasificar, según extensión, en:

  • Edema generalizado. La acumulación de líquido se distribuye por áreas extensas del cuerpo, frecuentemente con significativo ascenso de peso, y puede llegar a un derrame pleural y ascitis. En el caso de pacientes pediátricos que consultan espontáneamente por síndrome edematoso, las causas de origen renal son las más frecuentes.

  • Edema localizado. Se origina generalmente a partir de un trauma o inflamación local (ej. picadura de insecto), y en algunas ocasiones, de obstrucción al flujo venoso (ej. trombosis venosa profunda) o al drenaje linfático de un área.

 

¿Cómo se diagnostican?

En general, una buena historia clínica, exhaustivo examen físico y un conocimiento del momento epidemiológico orientan muy bien hacia la causa del síndrome edematoso, y por ende, hacia un estudio y tratamiento adecuados.