Videolaparoscopía urológica

La videolaparoscopía es un tratamiento quirúrgico mínimamente invasivo, seguro y muy efectivo. De hecho, el 80% de las cirugías urológicas en el mundo, se realizan con este método.
Su gran aplicación se debe a que es una intervención relativamente sencilla en manos de profesionales formados específicamente en la técnica. La experiencia medica muestra que se obtienen los mismos resultas – e incluso mejores – que con la cirugía convencional.

Urolit es uno de los principales centros del país que emplean esta tecnología, ya que brinda un mayor confort a los pacientes, con máximos beneficios.

El procedimiento quirúrgico se realiza con incisiones muy pequeñas, que permiten una pronta recuperación, así como la rápida reinserción del paciente a sus actividades habituales.
Por tratarse de una cirugía mucho menos traumática y con menor dolor, la internación es ambulatoria.
En términos sencillos, el procedimiento consiste en “inflar” con aire el abdomen del paciente para crear un mejor espacio de trabajo y tener una óptima visión suministrada por una cámara fijada al endoscopio. De este modo, el ayudante del cirujano manipula el laparoscopio y la cámara de video dentro de la cavidad abdominal para explorar las estructuras anatómicas  y sus patologías. Por otras incisiones se introduce el instrumento quirúrgico.
Por ello, Urolit cuenta con una cámara de video de alta definición, fuente de luz, un insuflador de alto flujo y un monitor LCD de alta resolución.

La videolaparoscopía se emplea en:

  • Riñón (nefrectomías radicales o parciales, tumores, quistes, malformaciones)
  • Oncología (tumores de próstata y vejiga)
  • Pieloplastias
  • Prostatectomías (extracción de próstata)
  • Extracción de cálculos renales
  • Varicocele.